Pensamiento crítico: El lema del festival infantil, bajo la lupa.
Lema del Festival Infantil 2008: “Puertos: lugar de encuentro e intercambios”. ¿Una romántica consigna, o un deliberado intento de forjar una imagen “presentable” del cuestionado puerto del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén que intenta deslumbrarnos con sus Records?
A muchos nos resultó curioso que precisamente en un tiempo en el que, como nunca antes desde su conformación en la década pasada, se oyen voces de crítica al Consorcio de Gestión del Puerto Quequén (CGPQ) se haya escogido para el festival infantil el lema “Puertos: lugar de encuentro e intercambios”. Quienes sabemos que en nuestras comunidades todo está “fríamente calculado” (parafraseando al entrañable Chapulín Colorado), no podemos menos que ver con desconfianza semejante consigna, justo en este momento: ¿acaso con este lema buscan forjar una imagen presentable del lugar del puerto en la comunidad? (en un intento equivalente podría pensarse la denominación “puertos sustentables” que se busca imponer).

Carroza realizada por la escuela municipal de arte. (Permitámonos una pregunta: "¿Qué llevará este barco pirata en su bodega?" Todo un símbolo.).
“Puertos: Escenarios de atropellos a la comunidad”.
Por eso creemos necesario repasar que bajo el lema “por y para la comunidad” el CGPQ que intenta deslumbrarnos con los records que ha alcanzado y a los que aspira, ese mismo CGPQ ha recategorizado (junto a los funcionarios de la comuna) ciertas zonas perjudicando espacios de la gente (recategorizaciones desconsideradas de lo urbano, turístico, residencial y/o patrimonial). De este modo se ha cerrado al acceso público a nuestro ferrocarril. Las recategorizadas fueron volviéndose peligrosas zonas industriales (donde se manipulan agroquímicos de forma muy irresponsable, con habilitaciones plagadas de irregularidades como es el caso de la planta de Ponal Group, operadora de PETROBRAS). También bajo el mismo lema se produjeron otros graves atropellos a la gente: tuvimos toneladas de trigo podrido en la playa de Quequén por largo tiempo, sufrimos permanentemente la suciedad de la playa por los sucesivos dragados, padecemos el agravamiento de la erosión quequenense por la extensión de la escollera (erosión que se inició con la construcción de la escollera hace casi un siglo, siendo su única y exclusiva causa ). Y a todo este perjuicio, debemos reconocer que los responsables de la administración portuaria que trabaja “por y para la comunidad”, no han mostrado la menor sensibilidad, ni resarcimiento, ni reparación.
El Ing. Samuel Muller hizo toda su carrera en la repartición portuaria, es un hombre considerado honesto, profesional idóneo y también “un buen tipo”. Sabemos que tiene sensibilidad social y que se preocupa por el medioambiente (ha participado de las reuniones de la Asamblea, cuestionando a la lic. Mónica Fávero) y suele denunciar la “corrupción” de la gestión portuaria actual (lo hace en esta nota). Sin embargo, escuchemos con qué jocosidad el ingeniero recuerda aquella vez en la que, “por su culpa” (según reconoce), un dragado estropeó toda la playa. La viñeta nos permite ilustrar que a veces ni siquiera la idoneidad u honestidad alcanzan para tomar conciencia del perjuicio que puede causar el puerto a la comunidad; perjuicio que extrañamente ¡está ausente de todo debate! (audio tomado de filmaster.com.ar).
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Responder con “Records”.
Ya vimos que los cuestionamientos que se le hace a la gestión del CGPQ, llevan a nuestros funcionarios a respondernos, no con reparación o resarcimiento, sino con un romántico lema para el festival infantil “Puertos: lugar de encuentros e intercambios”. Pero esta gestión tiene otra forma de responder los cuestionamientos: es la que tiene por clave la palabra “Record”. Esta gestión portuaria cree que puede seducirnos hablándonos de sus Records. A todo esto, una pregunta demasiado obvia pero nunca formulada: los records de este puerto… ¿a quiénes sirven?.
Conclusión. El puerto es sin dudas un “lugar de encuentros e intercambios”, como dice la consigna del Festival Infantil. Pero hay un lado B de esta afirmación, que debemos ver para no caer en la tergiversación de la realidad: el puerto puede ser también (y lo es hoy, tal como es gestionado) “un escenario de atropellos a la comunidad”. Resulta imperioso instalar en el debate sobre “el puerto que queremos” el impacto en la comunidad de lo que en este ámbito se modifique. La ciudadanía debe participar de este debate, y en la balanza deben ponerse todos los elementos. Mostrarnos solo un lado de la realidad (como lo hace el lema del Festival Infantil) es borrarnos del mapa a nosotros (¡la comunidad!), quienes vivimos alrededor de nuestro “urbano puerto”, y eso es un deliberado acto de violencia.

“Lo mejor que tenemos es nuestra conciencia crítica, nuestra subjetividad. Y eso es lo que nos van a intentar robar siempre. Y a medida que pasen los años todo va a estar más organizado para que, incluso entreteniéndonos, divirtiéndonos, nos roben lo que somos”, José Pablo Feinmann (en el programa de tv “Hemisferio derecho”, 2007).
Publicado: Enero 13th, 2008 en Análisis, Opinión, Notas e Investigaciones.
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